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Cada año, cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos producidos para el consumo se tiran a la basura. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha desvelado este dato que no solo tiene consecuencias económicas sino humanitarias y medioambientales.

¿Cómo habiendo tantas personas en el mundo que pasan hambre existe tal despilfarro?

Concretamente, en España se desechan 7,7 millones de toneladas de comida al año, según el Ministerio de Agricultura. Y además, es el séptimo país europeo que más alimentos tira tras Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia, según la Comisión Europea.

Por ello, en los últimos años han ido surgiendo iniciativas que intentan reducir esta cifra como Goodafter.com: la primera tienda ‘on line’ que vende productos próximos a la fecha de consumo preferente e incluso sobrepasada a un precio más asequible. Este proyecto pretende ser una solución verde reduciendo el desperdicio alimentario, los residuos y la polución relacionados con su eliminación.

Es decir, una nueva forma de comprar que proporciona un canal de venta a todos esos productos que terminarían desechados en los establecimientos tradicionales, y que contribuye al ahorro de los consumidores.

Excepto alimentos frescos o perecederos, se pueden adquirir más de 400 artículos de marcas nacionales e internacionales como productos enlatados o envasados, conservas, refrescos o bebidas, así como artículos de limpieza, de higiene personal, de belleza, de jardín o el coche, entre otros, que ya están fuera de stock o desactualizados y no tienen cabida en las estanterías de las tiendas tradicionales.

Es importante que los usuarios de este nuevo site tengan en cuenta que aunque los productos están cercanos o superan la fecha de consumo preferente, en ningún momento están en mal estado. Lo explicamos.

Existen dos tipos de plazos para los productos alimenticios:

‘Consumir hasta’: se trata de un plazo máximo de consumo. Implica que a partir de la fecha que encontramos en la etiqueta no se pueden comercializar los productos. Este plazo solo se aplica por ejemplo a productos frescos, es decir, los que sólo no se pueden consumir o vender sobrepasada esa fecha porque estarían en mal estado y podrían provocar enfermedades.

‘Consumir preferentemente antes de’: al contrario, es el plazo mínimo de consumo, el momento hasta el que se asegura la calidad óptima del producto. Es decir, desde el punto de vista sanitario es totalmente comestible y seguro aunque haya perdido alguna de sus cualidades como sabor, olor o textura.

Así que, si aún no os atrevéis a comprar directamente estos productos, podéis probar a no tirar los vuestros cuando llegue la fecha de consumo preferente. Si veis que no pasa nada, os animamos a comprar en sitios como Goodafter.com para acabar con el desperdicio de alimentos.