DORMIR
28 de noviembre de 2016

No duermas menos de 8 horas

No lo hagas, porque tiene consecuencias terribles. Si eres uno de esos seres nocturnos que piensa que con 5 horas al día de sueño puede vivir bien, para. Quizá puedas, pero no es lo más aconsejable para tu salud.

Trabajo que se alarga hasta altas horas, atascos interminables, hacer deporte, pasar tiempo con la familia, me da tiempo a ver un capítulo más… ¿Cómo se me ha ido el día de las manos?
Necesitamos días de 48 horas y lo pagamos con nuestro sueño.
Lo recomendable en niños es dormir entre 10 y 11 horas, en adolescentes 9 horas, en adultos 8 horas y en gente mayor de 6 a 7 horas.
Pero, con nuestro ritmo acelerado de vida, por mucho que lo intentemos siempre va a haber algo que nos quite tiempo de sueño.

Hoy hacemos un repaso de las consecuencias que puede tener acortar el descanso para intentar que todos seamos más conscientes de su importancia.

Más enfermedades infecciosas
Dormir bien en general es síntoma de salud, ya que la falta de sueño aumenta el riesgo de padecer infecciones al disminuir nuestras defensas.

Problemas cardiovasculares
La tensión arterial disminuye mientras dormimos y, si no descansamos lo suficiente, nuestro ritmo cardíaco se altera y favorece la aparición de enfermedades endocrinológicas y cardiovasculares.

Engordar
Si eres de los que prefiere hacer ejercicio por la mañana para empezar el día con energía, perfecto. Eso sí, que no te quite horas de sueño. De lo contrario, se produce un aumento de resistencia a la insulina y con ello un aumento de peso. Además, cuanto más sueño tengamos, peor comeremos ya que tendemos a aumentar la ingesta de grasas y azúcares.

Menos productividad
Por mucho que nos de la sensación de que hemos trabajado mucho por quedarnos hasta altas horas, esto a la larga supondrá que seamos menos productivos.
La disminución de horas de sueño implica una pérdida considerable de la capacidad cognitiva, haciendo que tengamos peor atención, memoria y capacidad para responder ante la necesidad de priorizar o resolver un problema determinado.

Emociones a flor de piel
Hablando claro, cuando no dormimos bien estamos insoportables, tenemos reacciones extremas y esto dificulta nuestras relaciones sociales. De hecho, la falta de sueño hace que las regiones emocionales del cerebro estén un 60% más activas haciendo que estemos más agresivos y susceptibles.

Envejecemos antes
Nuestra piel se regenera durante la noche, por lo que no tener el descanso suficiente hace que no se hidrate bien y aparezcan antes los signos de la edad. Pero esto no ocurre sólo a nivel físico, ya que a nivel cerebral se produce un envejecimiento precoz de algunas de sus funciones.

Así que aplaza todo lo que tengas que aplazar, pero descansa.