Además de la astenia, la primavera trae algo que nos vuelve locos a muchos: la temida alergia.

La floración de muchas especies vegetales tiene lugar en estas fechas, como las cupresáceas, gramíneas, olivos, etc; causando un aumento de granos de polen en suspensión en el aire. Este polen se convierte en un agente alérgico y es el responsable de causarnos irritación en las mucosas.

Por eso la mejor prevención es evitar el polen. En casa por ejemplo, se debe ventilar después de ponerse el sol y es suficiente con 5-10 minutos, y al viajar es importante hacerlo con las ventanillas cerradas. Es importante utilizar aires acondicionados con filtro antipolen y revisarlo antes de que empiece la estación primaveral. También se recomienda utilizar humificadores para evitar que se seque mucho el aire en lugares cerrados.

Los síntomas de este tipo de alergia, conocida como rinitis alérgica o fiebre del heno, afectan a la vías respiratorias altas, los ojos y la conjuntiva. Suelen manifestarse con congestión nasal, estornudos, secreción nasal acuosa, lagrimeo, picor ocular etc.

La duración de estos síntomas suele ser corta, a veces solo unas horas y está directamente relacionada con la exposición al polen y con el nivel de concentración de este en el aire. El problema es que son recurrentes, aparecen, desaparecen o mejoran y vuelven a aparecer y a empeorar. Para no confundirlos con un resfriado conviene saber que rara vez causan dolor de garganta, tos y fiebre.

Las plantas medicinales ofrecen soluciones para aliviar estos síntomas. Plantas como helenio, eufrasia, llantén, romero, tomillo, etc. se utilizan tradicionalmente para calmar los síntomas asociados a estos procesos alérgicos. Algunas aportan mucilagos protectores de las mucosas del aparato respiratorio, otras presentan propiedades antiinflamatorias y contribuyen a despejar las vías respiratorias.

En general, conviene aumentar la higiene de manos y cara, y limpiar frecuentemente con agua fresca la nariz y los ojos. Para los síntomas que afectan a los ojos y la conjuntiva como picor, enrojecimiento y congestión ocular podemos utilizar productos de uso externo a base de plantas tradicionalmente utilizadas para aliviar estos síntomas como Naturaler, que al contrario que muchos medicamentos para alergia, no produce somnolencia; Oftal-max para el lavado de ojos, o las toallitas oculares Oftalnatur. Son toallitas embebidas en una solución de extractos acuosos de plantas medicinales que nos permiten frotar suavemente el párpado y las pestañas.

Porque aunque no haya forma de evitar por completo esta pesadilla, podemos intentar que sea lo más leve posible 😉