Hoy os hablamos del kale, un vegetal de hojas de color verde con alto contenido en vitaminas y minerales, que está causando sensación. También se conoce como col rizada o berza, de la familia del brócoli, la coliflor y el repollo.

Esta verdura, actúa como anticancerígena y desintoxicante, limpia el hígado y la sangre, y se dice que una taza de kale tiene más calcio que la leche y más hierro que la carne. Contiene vitamina A, C, E, K y vitamina B6, ácido fólico, calcio, cobre, fósforo, hierro, magnesio, potasio, zinc, además de un alto contenido proteico y fibra.

Y aunque lleva con nosotros toda la vida, recientemente muchas celebrities lo han incorporado a sus dietas y con ellas mucha gente de a pie. Tanto es el furor de este alimento en Estados Unidos que hasta tiene su propio día oficial, el primer miércoles de octubre se conoce como National Kale Day.

Resulta una buena alternativa entre los veganos para enriquecer sus platos, y es un gran alimento para deportistas porque ayuda a reponer electrolitos después de un esfuerzo gracias a su riqueza en minerales y vitaminas.

Y además:

  • Ayuda a mantener el aparato digestivo muy saludable.
  • Por sus grandes fuentes de calcio ayuda a favorecer la salud de los huesos, prevenir la osteoporosis y la pérdida de densidad ósea.
  • Activa el sistema inmunológico gracias a la vitamina C.
  • Contiene vitamina A que es buena para la visión y la piel.
  • También ayuda a la prevención de cáncer de pulmón y de boca, por la presencia de vitamina K, que también se cree que ayuda a mejorar a las personas con Alzheimer.
  • Por su alto contenido de hierro ayuda a la producción de hemoglobina y previene la anemia.
  • Es antioxidante y anti-inflamatorio.
  • Ayuda a reducir los niveles de colesterol.

Si os animáis a probarlo empezaréis a notar los beneficios de estas ricas hojas verdes enseguida. Lo podéis tomar tanto en guisos, como al horno, en ensaladas, en batidos verdes y también solo con aceite de oliva. Se recomienda tomarlo dos veces a la semana, lavarlo bien y masajear sus hojas para que se queden más suaves, no cocinar en mucha agua y en poco tiempo de cocción.