Seguro que habéis escuchado todas las recomendaciones que hacen los expertos para regular la flora intestinal. Pero la verdad es que hay órganos en nuestro cuerpo a los que prestamos más atención que al intestino, y esto es un error porque su mal funcionamiento puede tener graves consecuencias en nuestro organismo.

No debemos olvidar que el intestino es el encargado de procesar los desechos que genera nuestro cuerpo, y descuidarlo puede provocarnos alergias, depresiones o sobrepeso.

Se trata de un órgano que tiene interconexiones y materiales aislantes similares a las del cerebro. Es el mayor órgano sensorial del cuerpo y necesita el mismo cuidado que cualquiera de los demás órganos vitales.

Una de las tareas más importantes del tubo digestivo es la de reconocer qué podemos tolerar y qué no, de ahí el tema de las alergias. Con el paso del tiempo, la medicina ha evolucionado en gran medida, y las bacterias y la forma de luchar de nuestro cuerpo también ha cambiado con ello. Hemos eliminado tantas bacterias, que nos hemos llevado hasta las que en parte nos beneficiaban, y nuestros intestinos no soportan ciertas sustancias por ello.

La mejor forma de tener una flora intestinal sana es estar en contacto con bacterias que no sean infecciosas. Por ello es tan importante que los niños crezcan en entornos naturales, y tanto ellos como los adultos tengan alguna vía de escape de las grandes ciudades.

Además, es bien sabido que el tránsito intestinal influye mucho en nuestro estado de ánimo. Y la razón es que en el intestino hay neuronas (casi tantas como en el cerebro) encargadas de mantener un correcto nivel de serotonina, noradrenalina o dopamina (las principales que moldean nuestro estado de ánimo). Y el trabajo de las bacterias es estimular o inhibir las conexiones entre estos neurotransmisores para que estén a un nivel adecuado.

Y, de la misma forma que si tenemos salud intestinal tendremos mejor ánimo, el estrés y las preocupaciones provocan que este órgano no funcione bien por los excesos de cortisol.

Os proponemos algunos de nuestros productos recomendables para ayudarnos con estos problemas:

Laxnatur o Laxvial

Copos de avena o levadura de cerveza

– Infusiones de: lino, pimpinela, sen o .