Las recetas de los médicos tendrían que ser para tratamientos como el Shirin-Yoku, una técnica japonesa que consiste en dejar que nos invada la naturaleza por los cinco sentidos.

Si, algo tan sencillo como pasear por un bosque puede ser la mejor medicina para muchos de nuestros males. Y es que, con el aumento del karoshi en Japón (muerte por exceso de trabajo), cada vez más personas optan por estos ‘baños de bosque’.

Lo único que hay que hacer es dar paseos por un entorno natural estando bien atentos a todo lo que nos rodea: el olor de las plantas, el sonido del oleaje, los colores… y, por supuesto, olvidarse del móvil y tratar de dejar atrás los problemas del día a día.

Ya existen varios bosques especialmente cuidados para que se practique esta terapia, y se espera que su número se multiplique en los próximos años. Y con ello, cada vez más gente se está interesando en esta técnica, incluyendo empresas que quieren hacer team bulding y cuidar a sus empleados.

Y es que, aunque son cosas que se saben, muchos estudios confirman ya los beneficios de la naturaleza en nuestro organismo. Se dice que las personas que practican esta terapia o que frecuentan los bosques y ámbitos naturales, se encuentran con mejor ánimo y sus niveles de ansiedad descienden. Esto se debe a la disminución de la actividad del córtex prefontal, desde la que resolvemos problemas y tomamos decisiones, a favor de la actividad emocional y relacionada con el placer, la creatividad y la empatía.

Todos viviríamos mucho mejor si dedicásemos nuestro tiempo libre a algo más que mirar una pantalla. Salir, respirar aire puro, disfrutar de un atardecer, dar un paseo por la playa… son formas naturales y gratuitas de cuidarnos.

¿A qué esperáis?