La tecnología está tan presente en el día a día de nuestra sociedad, que han aparecido nuevas patologías en relación al uso de smartphones, tablets, Internet, etc.

Dolores músculo-esqueléticos, mareos, insomnio, jaqueca o dolor de espalda son algunos de los síntomas derivados de las tecnopatías, un término utilizado para señalar los efectos nocivos generados por la tecnología.

Y es que, aunque parezcan inventadas, estas enfermedades existen y son más comunes de lo que pensamos. Os contamos algunas.

El Síndrome de la llamada pérdida afecta al 70% de las personas que tiene un teléfono móvil y han sentido cómo vibraba o han oído el tono de llamada, cuando en realidad no llamaba nadie.

La Nomofobia (del inglés no mobile phone phobia) afecta al 73% de la población y es el miedo irracional o la ansiedad que provoca el perder el móvil o darse cuenta de que no lo llevamos encima o nos lo hemos dejado en algún sitio.

El Síndrome de Google afecta a los usuarios que tienen como “manía” consultarlo casi todo en el famoso buscador. El resultado del acto repetido es que el cerebro no recuerda un dato como consecuencia de la posibilidad de acceder a esa información fácilmente.

Por otro lado, el Colegio Oficial de Ópticos de Cataluña afirma que el 70% de los usuarios sufre el Síndrome Visual Informático. Sus síntomas son irritación de los glóbulos oculares y dolor articular como resultado de una excesiva exposición a pantallas de ordenador.

Y, cómo no, consultar constantemente si hemos recibido algún mensaje de WhatsApp genera una gran ansiedad en los usuarios.

Según un estudio de la Fundación Telefónica, los usuarios miran su móvil hasta 150 veces al día y en España sólo el 30 por ciento de los adolescentes apaga su teléfono antes de ir a dormir, según el informe Menores de edad y conectividad móvil en España.

Después de esto, a muchos nos dan ganas de dejarlo todo y mudarnos a algún lugar en el que no exista la cobertura ni el wifi, ¿a vosotros no?