Ha vuelto el otoño y como cada año, emprendemos con nuevos proyectos, nuevos cursos, proyectos que se empiezan, aprender idiomas, apuntarse al gimnasio, ideas que se ordenan y una agenda llena de cosas que queremos hacer. Pero también hemos de pensar en lo que quiere y lo que necesita nuestro cuerpo para habituarse a estos continuos cambios. Y es en estos momentos cuando a veces nos sentimos un poco más bajos de ánimos o cansados, ¿no os ha pasado alguna vez? No es nada raro, ya que cuando se cambia de estación nuestro organismo necesita tiempo para adaptarse.

El primer y mejor consejo que os damos para que esto no ocurra con frecuencia, es llevar siempre una buena alimentación, abandonar los excesos y desordenes de la comida propios del verano y retomar el control de nuestros hábitos de vida, para que la vuelta a la rutina sea saludable y positiva.

Tanto en los adultos como en los más pequeños este “reordenamiento de vida”, supone síntomas de cansancio, problemas para conciliar el sueño por los nuevos horarios, dolores de cabeza o incluso dificultad para concentrarse. Este cansancio al que nos referimos se identifica con una sensación de falta de energía o un agotamiento, que puede ser tanto mental como físico, y del que no resulta fácil recuperarse, a pesar que se descanse.

¿Cómo se pueden afrontar estas situaciones?

Cada uno de estos síntomas suelen ser habituales cada año y recurrir a los productos naturales para darle a nuestro cuerpo la energía que necesita, nos puede ayudar a superarlos. Podemos encontrar en los complementos alimenticios elaborados con productos de la colmena (polen, jalea real, propóleo) unos buenos aliados para sentirnos mejor.

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La Jalea real es sinónimo de energía natural y saludable, por lo que su consumo es muy interesante en épocas de especial decaimiento, como la primavera o el otoño, puesto que puede ayudar a combatir efectos adversos de las repentinas bajadas y subidas de temperatura. Es por eso que la jalea real, vuelve a estar presente en la boca de muchos especialistas gracias a su rica composición tanto en minerales como en vitaminas.

El propóleo es una mezcla de sustancias de origen vegetal elaborada por las abejas a partir de sustancias resinosas que recogen de arbustos y yemas de los árboles. Su sabor es amargo y se caracteriza por poseer: actividad bactericida y bacteriostática. Además, es cicatrizante, inmunoestimulante, protector de la mucosa digestiva por su contenido en flavonoides, protege el sistema venoso y es antirreumático y antiinflamatorio. Todo esto hace al propóleo uno de nuestros aliados para combatir aquellas afecciones de vías respiratorias tan frecuentes en la época invernal.

El ginseng es otro de los productos naturales que se puede considerar una de las mejores plantas para equilibrar el organismo gracias a los ginsenósidos. En la medicina occidental, se usa como estimulante para hacer a la gente más activa ya que los ginsenósidos aumentan la producción de energía en las células. El resto de componentes, minerales y vitaminas, potencian esa acción.

Con los cambios bruscos de temperatura típicos del otoño, necesitamos cuidar nuestras defensas más que nunca y creemos que la mejor forma de hacerlo es con productos naturales. Y si tienes alguna, recuerda que siempre puedes consultar con tu farmacéutico o escribirnos.