cuidado del cabello

Durante los meses de buen tiempo y sol hemos estado expuestos a condiciones que pueden resultar agresivas para el cabello, como los excesos de sol, cloro y la sal de agua del mar. Los rayos ultravioleta del sol producen un efecto que alteran la propiedades elásticas del cabello.

Después llega el otoño, y con él cambian los hábitos, las temperaturas ya no son las mismas y nuestro cuerpo siente todos esos altibajos, lo que repercute claramente en el equilibrio de nuestro organismo. Esta, es una época del año especialmente conocida por el aumento en la caída del cabello, ya que las variaciones de temperatura hacen que la actividad metabólica de nuestro cuerpo cambie y el pelo, así como las uñas o la piel, se resienta.

El estrés, también es uno de los factores que influyen en la caída del cabello. Muchos estudios demuestran que este síntoma se hace ver en situaciones de cambio como la vuelta a la oficina después de unos días de descanso; el estrés por la llegada de las vacaciones o muchas otras situaciones a las que no estamos habituados. Por lo que es muy importante intentar evitar este tipo de tensiones emocionales, tomándonoslo con calma, sobre todo las personas que son más propensas a la pérdida de cabello.

Además, otro factor importante es cuidar la calidad de la alimentación, con una dieta variada y equilibrada. La alimentación es importante porque el cabello, al igual que la piel y las uñas, crece continuamente, por ello necesitan un aporte continuo de nutrientes. Es un buen momento para reforzar a tu organismo con complementos alimenticios específicos para tu cabello y uñas.

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