medusas

Más molestas que los que deciden compartir su música con el resto de la playa y más dolorosas que una resaca de sangría de chiringuito: el terror de los bañistas son las medusas, a las que últimamente tenemos que sufrir en mayor número debido a diversos factores: el aumento de la temperatura del agua, los vertidos tóxicos al mar, la caza indiscriminada de sus depredadores (tortugas, delfines, atunes) o las escasas lluvias en invierno y que empujadas por los vientos acaban en las orillas fastidiándonos el día y dejándonos un doloroso recuerdo en nuestra piel.

Lo primero que debemos remarcar es que si bien es, como hemos comentado, doloroso y muy molesto, no suele ser nada grave.

Sí que puede provocar alguna reacción alérgica y es más peligroso si la sufre un bebé o una persona mayor (sobre todo si tiene problemas cardiovasculares), pero para la mayoría de la gente no deja de ser un latigazo que te hace ver las estrellas pero que se pasa en poco más de media hora.

O sea, que sí, que duele un montón, pero que no te ha atropellado un trolebús, tampoco es plan de taponar las urgencias del hospital más cercano cada vez que te pique una.

Los consejos que dan los expertos suelen coincidir. Lo primero que tenemos que hacer es aplicar agua salada en la herida. Nunca, jamás, apliques agua dulce, pues lo único que conseguirás será reactivar el veneno. Agua del mar o suero fisiológico.

Si se te ha quedado algún tentáculo pegado, ni se te ocurra quitarlo con la mano. Ni con arena, ni frotándote con una toalla. Unas pinzas es la mejor solución para no extender la herida.

Algunos médicos recomiendan el vinagre para eliminar cualquier resto y casi todos el hielo. En ambos casos aplicados con una gasa, no directamente.

Y en cuanto a medicamentos, un antihistamínico o corticoides para detener la reacción y analgésicos para el dolor.

Se supone en 30-60 minutos disminuye el dolor y en unos días desaparecen las marcas. Pero si ves que la cosa se complica, no dudes en acudir al centro de salud o al puesto de socorro de la Cruz Roja más cercano.

Para acabar, desmentiremos un remedio casero que según parece no sirve para nada: la orina sobre la herida. Seguramente recuerdas una escena de la serie Friends en la que Joey y Chaendler se “sacrificaban” por Mónica para curárselo. Bien, pues no. Según los expertos no sirve de nada salvo que seas guionista de una sitcom .

Esperamos de corazón que no tengas que utilizar nuestros consejos en todo el verano.

Y nos gustaría hacen hincapié de nuevo en la principal causa de que tengamos a estas molestas inquilinas en nuestras orillas: nos estamos cargando a las especies que se alimentan de ellas. Y eso es mucho más doloroso que cualquier picada.